Ana Botella


"Cuando yo gobierne bajará el paro".

Mariano Rajoy. 10 Enero 2010

domingo, 19 de febrero de 2012

Militancia SFC

Estimados conciudadanos: me apetece hacer una reflexión sobre la afición del Sevilla (la mía).

Una afición sevillista, la mía, sufridora, incondicional, fiel; y sobre todo, castigada, muy castigada.



La afición sevillista (no la de los últimos 4 o 5 años; sino la mía) hemos tenido que aguantar a entrenadores como Camacho, jugadores como Marcelo Otero, y dirigentes como de Caldas. Eso los de mi quinta; quienes nos llevaron a los de mi quinta al Pizjuán de la mano han tenido que aguantar mucho más.

Y resulta que por fin tanto sufrimiento, tanta fidelidad y tanto apoyo tiene su recompensa y el Sevilla comienza a alcanzar cuotas altas, a ganar títulos, y a pasear el nombre de Sevilla (equipo y ciudad, le pese a quien le pese) con orgullo por todo el panorama nacional y continental.

¿Que ocurre a partir de aqui? Ocurre que el Sevilla se saca el rabo en España y en Europa, empieza a ganar copas del rey y de la Uefa, se folla a Barsa y Madrid cuando quiere, y no gana la liga española por Iturralde. Con todo y con esto el Sevilla (que llevaba muchos años siendo un equipo de medio pelo arropado por la afición, la mía) centra los focos de atención y se coloca en el primerísimo escaparate nacional, continental y mundial. El Sevilla F.C se convierte en el equipo de moda del momento.

Y lo que ocurre a partir de aquí es de manual de economía de bachillerato: Aumento de la demanda = aumento de los precios (tan elemental como que de una recesión no se sale con medidas restrictivas). Esto tiene todo el sentido del mundo cuando hablamos de una empresa o de un banco; pero cuando esto se le hace a la afición que lleva más de 50 años aguantando mierda; esto se llama "prostituir los sentimientos" y vendérlos al mejor postor.

Mucha afición fideligna e incondicional (la mía... la militancia SFC) no puede pagar un sueldo para ir al campo del Sevilla. El padre que iba con su niño de la mano no puede pagar cerca de 2.000 euros para seguir con tan mágico ritual. on la que está callendo en Espana en general y en Andalucía en particular; los dos colegas que llevan más de 10 años acudiendo al campo a dejarse la garganta por el equipo, se tienen que sacar un carnet a medias porque no pueden asumir esta brutal y agresiva subida de precios.

Estos asientos de militancia SFC los ocupan, en la subasta de sentimientos, el mejor postor.



Y... ¿quien es el mejor postor? gente que tiene pasta para gastarsela en antojos y para las que en ese momento el Sevilla es un antojo porque es el quipo de moda. Gente que va al fútbol como el que va a un espectaculo de lujo y elitista (como pueda ser la opera) pero que ni les importa ni les ha importado el Sevilla F.C en sus derrochadoras vidas.

A esto se le suma, que el Sevilla aprovecha su caché para explotar sus ingresos promocionales (cosa que veo totalmente coherente). Pero ocurre que en estos contratos de patrocinios se acuerdan miles y miles; y miles de miles, de entradas para estos patrocinadores. Con lo cual seguimos llenando el campo del patrocinador, del hijo, y del amigo del hijo del patrocinador; osease, llenando el campo de gente elitista y arrogante que no ha sido militante del Sevilla en su agraciada vida.

Las cuentas salen, claro que salen, pero el Sevilla FC se convierte en esta época en un artículo de lujo solo al alcance de este tipo de gente y en deprimento de la militancia SFC de toda la vida.

Esta gente a la que me refiero, sin generalizar, suele ser gente elitista, arrogante e intransigente. Y como son gente que no están acostumbradas a sufrir, ni a animar (gente que en vez de pintarse la cara se dedica a comer canapés); nada más que llega al banquillo del Sevilla un tipo rudimentario que no es del agrado de este tipo de gente, pues pasó lo que pasó.

Lo que ocurrió desde el cese de Jimenez hasta ahora (nuevos vendrán y bueno te harán) es de sobra conocido.

Y esta semana, a 3 puntos del descenso, se le abren las carnes a los dirigentes del Sevilla y deciden poner precios populares (oseasé, encomendarse a la militancia SFC, como siempre, cuando vienen mal dadas). Y resulta que anoche estaba Papelboy escuchando la radio con un auricular y una rotativa de prensa encima de mi cabeza, y aún así escuchaba animar a la grada del Pizjuan.

Se notaba, por una parte, que parte de la militancia SFC volvía a poblar las gradas; y por otra, que la mayoría de los carajotes que os comento estaban en el Congreso del PP. Al final, la afición llevó al equipo en volandas a la victoria...


Señores dirigentes del Sevilla F.C, hagánselo mirar y decidan que quieren ustedes para el año que viene:



Y ya me despido sin más dilación, no sin antes mandar un saludo a quienes decían que Michel se había suicidado y que era un error castigar la semana pasada a Medel y Spahic.



A mí (que me estaba cebando de lo lindo con Michel desde que llegó) casi que me ganó con esa decisión. Recuerdo que comenté que posiblemente el Sevilla perdiera en San Sebastian pero quedaban por delante 16 jornadas en la que los jugadores saben que el entrenador no se anda con chiquitas.



Yo no he visto el partido de ayer, pero me comentan que se aprecia un cambio de actitud en los jugadores.



Que digo yo que se notará la mano del entrenador; pero ese empuje de la militancia SFC tiene que activar lo suyo también....

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